Soy el artesano detrás de Fusta i Vida. Trabajo la madera y otros materiales recuperados (raíces, troncos, hierro, incluso ruedas de bicicleta) para transformarlos en lámparas y piezas únicas de iluminación.
Cada pieza nace de un proceso artesanal, hecho a mano, respetando la forma natural del material. No hay dos lámparas iguales: cada nudo, cada veta y cada imperfección forma parte del diseño final.
Me gusta pensar que cada lámpara tiene su propia historia, su propia alma. Por eso, en Fusta i Vida, todo lo que sale de mi taller está 'fet a mà, fet amb ànima'.
Se buscan raíces, troncos y materiales recuperados con formas y texturas únicas.
Se limpia, seca y trata la madera respetando al máximo su forma original.
Se integra la instalación eléctrica y el punto de luz de forma cuidada y segura.
Cada pieza se revisa y se acaba a mano antes de salir del taller.